Esta es nuestra visión: asegurar que cada creyente que enfrenta la persecución sea atendido y animado.

El panorama para los cristianos del África subsahariana es desolador: en esta región del planeta, los creyentes enfrentan un complejo y difícil panorama de persecución. Cada día, los altos niveles de persecución les recuerdan que no son bienvenidos, y la violencia persistente y selectiva les hace decaer en su ánimo.

A través de estos ejemplos del noreste de Nigeria y del norte de Camerún, queremos mostrar como la violencia contra los cristianos en estos lugares les coloca en una situación crítica, con consecuencias nefastas para los individuos y para la Iglesia en general.

Pero, en medio de tanto dolor, hay algo que estos cristianos pueden enseñarnos…

 

“Aunque muramos, estamos en las manos de Dios.”

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“Por favor, no te canses. La iglesia está viva gracias a ti.”

Los cristianos del África subsahariana se enfrentan a diversas presiones por causa de su fe en Cristo, como la discriminación por parte de sus gobiernos o la marginación social en sus comunidades. Pero, por desgracia, su persecución también incluye altos niveles de violencia persistente y selectiva.

Por motivos relacionados con su fe, los cristianos de toda África sufren muertes, lesiones (físicas y mentales), ataques contra hogares y negocios, secuestros, violencia sexual, matrimonios forzados, detenciones sin juicio y ataques contra sus iglesias.

Los datos de la investigación realizada para la publicación de la Lista Mundial de la Persecución 2021 mostraron que, de los 30 lugares en los que los cristianos sufrían más violencia por su fe, 13 estaban en el África subsahariana; Nigeria encabezaba esa lista.

Concretamente, estos son los datos:

  • Más de 2.600 cristianos fueron asesinados (1.350 en Nigeria).
  • Más de 7.500 sufrieron lesiones físicas y mentales (1.000 en Nigeria).
  • Más de 2.200 hogares y otras propiedades de cristianos fueron destruidos (1.500 en Nigeria).
  • Más de 1.700 negocios fueron atacados (1.000 en Nigeria).
  • Al menos, 729 cristianos fueron secuestrados, sobre todo en el oeste y el centro de la región.
  • Más de 2.000 mujeres cristianas sufrieron violencia sexual de una u otra forma, y se produjeron casi 300 matrimonios forzados
  • Más de 3.400 iglesias fueron atacadas.

La violencia suele venir impulsada por una compleja mezcla de factores socioeconómicos, étnicos y religiosos. Además, dicha violencia suele estar instigada por un programa expansionista islámico. A medida que las versiones militantes salafistas/wahabíes del islam han ido ganando importancia en el mundo, el islam militante también ha echado raíces en esta región.

Generalmente, la violencia se produce en zonas donde el Evangelio ha tenido tradicionalmente un gran éxito. Si los perpetradores no consiguen eliminar la Iglesia por completo, a menudo se utiliza la violencia para someter a los cristianos al silencio.

Los ataques violentos contra los cristianos suelen producirse:

  • Lugares en los que los conflictos comunales por la tierra, el agua y otros recursos son comunes. En el Cinturón Medio de Nigeria, por ejemplo, los militantes fulani atacan a los agricultores, en su mayoría cristianos, y ocupan sus tierras.
  • Lugares en los que la debilidad de los gobiernos crea vacíos de poder que los grupos extremistas pueden explotar fácilmente. Por ejemplo, en el noreste de la República Centroafricana, los grupos extremistas conformados por musulmanes derraman sangre con impunidad.
  • Lugares en los que los jóvenes se sienten marginados y se les permite radicalizarse. Por ejemplo, en Burkina Faso y en el gran Sahel, influyentes predicadores han difundido su ideología de forma incontrolada y han conseguido convencer a los jóvenes para que se unan a sus filas ante la falta de alternativas económicas.
  • Lugares en los que hay una guerra territorial en curso y un interés expreso por crear un califato. Por ejemplo, Boko Haram en la cuenca del lago Chad (que incluye el noreste de Nigeria, el sur de Níger, el oeste de Chad y el extremo norte de Camerún) y las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF) en el noreste de la República Democrática del Congo tienen esto como objetivo final.

Esta violencia afecta a todos los aspectos de la vida de los cristianos, provocando traumas, desplazamientos y dificultades económicas. Pero, además de las nefastas consecuencias a largo plazo para los cristianos individualmente, también afecta a la Iglesia en general. Si no respondemos a este desafío con urgencia, la Iglesia se debilitará hasta el punto de alejarse por completo de estas zonas.

Timothy*, jefe de equipo del trabajo de Puertas Abiertas en Nigeria, lo explica: “Los cristianos están siendo sistemáticamente expulsados de sus tierras. En Gwoza, en el sur del estado de Borno (en el noreste de Nigeria, que se ha enfrentado durante años a la violencia de Boko Haram), por ejemplo, ya casi no se encuentran cristianos. No hablo de cristianos “extranjeros”; hablo de cristianos autóctonos. Así que el efecto de la violencia es la expulsión de los cristianos de sus tierras ancestrales“.

Cuando son desplazados, los cristianos se encuentran en zonas desconocidas donde es difícil ganarse la vida. Menciona un ejemplo de Tafawa Balewa, donde los cristianos se han visto desplazados en gran número por los ataques del pasado. “Los ataques dejaron huérfanos a muchos niños. Muchas de las niñas se dedicaron a la prostitución. Los chicos se convirtieron en drogadictos. Esto se debió sobre todo a la falta de atención paterna“.

Explicando el efecto a largo plazo sobre la Iglesia, Timothy dice: “Puedo decirles que si no continuamos nuestros esfuerzos, en los próximos cinco años el cristianismo en el norte podría colapsar completamente y extinguirse. Estarían en una situación desesperada… Si la Iglesia del Norte se derrumba, la del Sur será invadida antes de que sepan lo que está pasando“.

Pero lo contrario también es cierto: podemos trabajar juntos para restaurar a los creyentes, las familias y las iglesias, habrá un testimonio fiel de Cristo en las regiones hostiles. “Tenemos una enorme población de musulmanes en el norte que confiamos en alcanzar para Cristo. Si la Iglesia muere en el norte, por supuesto que muchos musulmanes quedarán sin alcanzar“, explica Timothy.

La visión de Puertas Abiertas para la Iglesia en el África subsahariana es formar una Iglesia Perseguida que esté preparada y sea resistente para que se comprometa fielmente a cumplir la Gran Comisión.

Suleiman, director del trabajo de Puertas Abiertas en África Occidental, explica: “Tenemos un mandato. La Iglesia tiene que cumplir la Gran Comisión. El enemigo (el diablo) está utilizando la persecución, para luchar contra la Iglesia, para impedir que la Iglesia cumpla esta gran comisión. Pero este es un mandato que tiene la Iglesia. Y nosotros como Puertas Abiertas estamos detrás de la Iglesia, para animar a la Iglesia. Tenemos varios proyectos que llevamos a cabo, no sólo para fortalecer a los creyentes que han sido afectados por la persecución directamente proporcionando ayuda, … sino que también estamos fortaleciendo a la Iglesia en cómo llegar a los musulmanes, con el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo. También estamos fortaleciendo a la Iglesia en cómo construir una base económica fuerte“.

El último año, ayudamos a miles de cristianos perseguidos en todo el África subsahariana a resistir frente la tormenta de la persecución:

  • 132.000 recibieron Biblias y materiales espirituales.
  • 1,7 millones recibieron formación bíblica.
  • 145.000 recibieron asistencia socioeconómica.
  • 42.000 recibieron visitas de seguimiento.
  • 2.000 recibieron apoyo en materia de defensa.

En 2021, el 60% de nuestros recursos para el trabajo en el África subsahariana se destinará a ayudar a los cristianos afectados por la violencia selectiva a través de nuestros programas integrados. Estos programas tienen como objetivo proporcionar

  • Aliento a través del ministerio de presencia.
  • Capacitación espiritual a través de la formación.
  • Ayuda de emergencia.
  • Apoyo socioeconómico.
  • Atención al trauma.

Queremos que las comunidades cristianas no sólo sobrevivan a los constantes ataques, sino que prosperen a pesar de estos desafíos.

Dios está haciendo mucho a través de tu oración y tu apoyo. “La gente que pasa por la persecución tiene ahora un sentido de pertenencia. Cuando la gente pasa por la persecución y nadie trata de ayudarles, es suficiente incluso para matarlos“. Timothy cuenta que han visto a personas sobrevivir a los ataques, sólo para morir después por el trauma, el estrés y la desesperanza. En cambio, cuando se les da el apoyo físico y emocional que necesitan, pueden afrontar la persecución mucho mejor.

Quiero hacer saber a los compañeros de oración que apreciamos lo que están haciendo. Sabemos que es un sacrificio por su parte. Las personas a las que ayudamos saben siempre que este apoyo viene de lejos, de gente de Australia, de Europa, de América, etc. Quiero agradecerles sus esfuerzos para que la Iglesia de Nigeria no muera.

También quiero pedirles que no se cansen. Os digo que la Iglesia vive hoy en el norte gracias a vuestros esfuerzos, a vuestras oraciones y al dinero que enviáis. La iglesia no sólo sobrevive. La iglesia está prosperando…. Ellos (los cristianos perseguidos) han llegado a un punto en el que ya no se preocupan por las cosas que están perdiendo. Piensan: si algunas personas pueden sacrificarse para enviarles toda esta ayuda, ellos mismos deben sacrificarse para amar a Dios“.

Por favor, ora por la Iglesia Perseguida. Y si puedes, envía tu donativo.

La violencia en los pueblos cristianos de Nigeria ha crecido: el número de hogares quemados, iglesias quemadas, cristianos asesinados y mujeres que quedaron viudas ha ido en aumento.

Pero para cristianos como Hajaratu, también ha crecido la esperanza. Y esto es debido a que Cristo ha resucitado y a que tú te preocupas por ellos.

Hajaratu lo perdió todo cuando militantes extremistas fulani atacaron su pueblo, como parte de una ola de violencia contra los cristianos por parte de los yihadistas en el África subsahariana.

Pero Hajaratu no ha perdido la esperanza en Cristo.

Gracias a ti, ha recibido comida para alimentar a sus hijos, dinero para reconstruir su casa quemada y asistencia postraumática para ayudarle a superar la pérdida de su hija.

Tu apoyo  hará que crezca la esperanza de los cristianos que son perseguidos en el norte de Nigeria para así poder sobrevivir, mantenerse fuertes y estar a salvo.

¿Nos ayudas?