«Orad por nosotros»

Los cristianos clandestinos de Oriente Próximo suelen sentirse aislados: muchos de ellos nunca han visto a otro cristiano cara a cara; otros quizás acuden a una iglesia en casa, compuesta por un puñado de personas.

La mayoría de ellos son de trasfondo musulmán. Se enfrentan a una dura persecución cuando su fe es descubierta: son encarcelados por el gobierno, pero también golpeados por sus propias familias.

Cada año, cientos de cristianos huyen del opresivo régimen islámico iraní. Escapan de la feroz persecución y de la amenaza de ser encarcelados, pero la nueva vida que comienzan como refugiados es realmente dura.

Tú puedes hacer algo por ellos. Por medio de tu oración y tus donativos, puedes ayudar a estos cristianos a saber que no están solos. Gracias a tu ayuda recibirán consejo y atención pastoral, discipulado y formación que les permita prepararse contra la persecución.

 

Apoya a tu familia perseguida orando, donando y escribiéndoles.

Hazles saber que no están solos Escríbeles

PINCHA AQUÍ Y CONOCE LA HISTORIA DE KOUROUSH Un lugar seguro
PINCHA AQUÍ Y CONOCE LA HISTORIA DE ESMAIL Torturado por Jesús

«Siento que la mano de Dios estuvo en esto: nos unió a todos.»

En Oriente Próximo Dios se está revelando a si mismo: por medio de la evangelización, pero también a través de sueños, de Internet y de los medios de comunicación. Como consecuencia de ello, nacen nuevas iglesias.

Estos cristianos enfrentan una dura persecución cuando su fe es descubierta. Puertas Abiertas ayuda a los cristianos a crecer en la fe y a construir comunidades sanas.

Jonatán, Pedro y Rashid son tres de nuestros colaboradores en la región; ellos nos explican que está sucediendo allí.

  • Jonatán: «¡El aislamiento! A veces el aislamiento es una elección, pero normalmente no es así. Algunos creyentes piensan que son los únicos creyentes del país. A veces están en contacto con extranjeros, pero no suele ser así. Además, sienten que un extranjero no puede entender por lo que están pasando.»
  • Pedro: «Para ellos es muy importante descubrir que no son los únicos creyentes en su ciudad o región. Hace veinte años, algunos incluso pensaban que eran los únicos creyentes del país. Cuando descubren que hay más creyentes en su ciudad, y se conectan, se sienten más cómodos. En el pasado, a veces los creyentes guardaban su fe en secreto toda la vida, pero eso está dejando de ocurrir.»
  • Rashid: «Al mismo tiempo, vemos una dinámica en sentido contrario. Los creyentes que sí están en contacto encuentran cada vez más arriesgado reunirse y, por tanto, se aíslan más.»
  • Pedro: «Pueden recibir palizas, permanecer encarcelados en casa. La familia les presionará mucho para que vuelvan a su antigua fe; pueden ser expulsados de su casa y de su familia, algunos tienen que huir de su casa a un lugar seguro en otro lugar del país.»
  • Rashid: «No todos los creyentes revelan su fe a su familia y, si lo hacen, no todas las familias responden igual. Algunos creyentes no se enfrentan a la oposición de su familia y a veces incluso familias enteras encuentran a Cristo juntas.»
  • Jonatán: «En otras familias se les ve como una maldición: ‘El tío Achmed tiene coronavirus: ¡es tu culpa!’ Su familia dice que se han vuelto locos. Se les ridiculiza y humilla. Los hombres son golpeados y pueden perder su trabajo. A las mujeres las encierran o abusan sexualmente de ellas. Como convertirse del islam a otra religión es ilegal, no pueden acudir a la policía.»
  • Rashid: «No es sólo que la policía no les ayude cuando acuden, sino que incluso puede perseguirles a ellos y a su congregación, si la tienen. Las redadas en las iglesias domésticas son habituales y muchos cristianos son encarcelados por su fe. Estas redadas suelen conducir a un mayor aislamiento.»
  • Pedro: «Como muchos habitantes de Oriente Próximo tuvieron que quedarse en casa, buscaron más a través de Internet. En algunos países vimos que el número de creyentes secretos que participaban en nuestros programas en línea se duplicó debido a ello.»
  • Rashid: «Al igual que en el resto del mundo, los creyentes de Oriente Próximo utilizan Internet para conectarse y adorar juntos. La diferencia con el resto del mundo es que algunos creyentes secretos ya lo hacían antes de la pandemia: su iglesia estaba parcial o totalmente en línea.»
  • Pedro: «Para los creyentes secretos, especialmente cuando hay un confinamiento estricto, la vida se hace más difícil. Con su familia necesitan estar en el mismo espacio todo el tiempo, sin tener una vía de escape. Es más difícil ocultar su fe. Hay más incidentes por estar todo el tiempo cerca de sus potenciales perseguidores. Vemos que debido al bloqueo en la región se produjeron más incidentes al descubrirse más creyentes secretos. También aumentó la vigilancia de los gobiernos, lo que provocó un mayor número de detenciones y encarcelamientos de creyentes.»
  • Rashid: «Es una parte importante de nuestro trabajo. Tenemos cursos de formación en los que los creyentes aprenden sobre los aspectos bíblicos de la persecución, pero también sobre las partes más prácticas: por ejemplo, sobre la importancia de permanecer conectados en tiempos de persecución.»
  • Jonatán: «Hablamos con los creyentes que conocemos sobre los posibles escenarios que pueden ocurrir. Por ejemplo, cuando una mujer es encerrada por su fe y le quitan el teléfono, tiene acordado con otras personas el mantener el contacto de alguna manera. Cambiar algo en la ventana de una persona encerrada para que sepa que se está pensando en ella. Por ejemplo, apilar piedras en la caja del contador de la electricidad que la mujer pueda ver.  De alguna manera asegurarse de que sepa que no está olvidada y que se ora por ella.»
  • Rashid: «La comprensión teológica también juega un papel importante. Me parece que la comprensión general del lugar que ocupa el sufrimiento en la fe cristiana está poco desarrollada, y muchos tampoco saben cómo responder a la persecución de una manera que sea agradable a Dios sin sentir vergüenza o parecer imprudentes.»
  • Rashid: «Necesitamos que nuestros Compañeros de Oración ayuden a la iglesia a seguir encontrando esperanza en medio del sufrimiento y la persecución. La iglesia puede seguir siendo la embajadora del Evangelio transformador  de Cristo, si se le apoya y se le anima. Necesitamos seguir preparándolos en el ministerio por internet y en persona y crecer en el discipulado y la formación de discípulos. Esta iglesia en crecimiento necesitará desarrollar a sus líderes emergentes y cuidar a sus miembros que sufren.»
  • Jonatán: «Si no apoyamos a la comunidad cristiana de Oriente Próximo para que crezca en la fe y se mantenga fuerte ante la persecución, muchos volverán a su antigua fe. Esto no es sólo una pérdida para ellos mismos, también es un obstáculo para que la iglesia madure.»
  • Pedro: «Queremos invertir en apoyar a los que hacen el trabajo de seguimiento en la región. Son las personas que visitan a los creyentes clandestinos y los conectan, cuando es posible, con una iglesia (local).»
  • Rashid: «También necesitamos que la iglesia de todo el mundo hable en favor de los creyentes clandestinos y de los que han sido expuestos y están en prisión. Necesitan tener la seguridad de que la Iglesia es su voz y aboga por ellos.»
  • Jonatán: «Lo más importante es que necesitamos que nuestros hermanos de todo el mundo no dejen de orar. Aparte del valor que tiene la oración en sí misma, también ayuda a los creyentes clandestinos el saber que la gente está intercediendo por ellos. Aunque no hablemos su idioma, ni podamos darles un abrazo, nadie debería enfrentarse a la persecución solo.»

¿Nos ayudas?

Actualmente, una gran parte de nuestro trabajo con los cristianos clandestinos se realiza online, ya que esta es la forma más sencilla y segura de llegar hasta ellos.

Gracias a nuestros Compañeros de Oración podemos proporcionarles los recursos que necesitan para aprender más sobre Dios, crecer en la fe y construir comunidades sanas. Algunos de nuestros proyectos son:

  • Distribución de Biblias y literatura cristiana.
  • Cursos de discipulado.
  • Formación para el liderazgo.
  • Atención postraumática y consejo.
  • Formación y preparación frente a la persecución.

 Además, realizamos labores de seguimiento y, siempre que es posible, conectamos a los creyentes aislados con iglesias y comunidades.

Esta parte de nuestro trabajo la hacemos cara a cara y, por ello, es la parte de este más peligrosa.

 

«Aunque no estés ahí para abrazarle: nadie debería hacer frente a la persecución en solitario